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Manipulaciones y guerra psicológica de la prensa

Para ganar los conflictos ante la opinión pública:

Los Guerreros de la Información

La guerra querida por los Estados Unidos y llevada a cabo por la Alianza Atlántica, su brazo ejecutor en este caso, contra la ex Yugoslavia vino a demostrar una vez más la importancia que tiene hoy día la batalla mediática. El Departamento de Defensa norteamericano considera a esta última tan determinante que la ha incluido en la "Revolution of Military Affairs" (RMA), un plan global de actualización de conceptos, materiales, investigación, etc., de cara a su puesta a punto y aplicación generalizada en los albores del siglo.

Una de las claves de la RMA es la Información no en el sentido militar del término (Inteligencia y sus derivados) sino en el civil de comunicación de masas por cuanto que la influencia en éstas a través de los medios impresos, radiofónicos o televisivos (sobre todo de estos últimos) resulta imprescindible para una positiva conducción, en la retaguardia propia, del aspecto político y psicológico de las operaciones.

Información encauzada, es decir, manipulada, para los connacionales y afines mientras que se niega la difusión de la del enemigo bombardeando sus instalaciones de radio y de televisión, rescindiendo su presencia en los satélites de comunicaciones (1) e incluso destruyendo, gracias a virus y otros recursos, sus circuitos electrónicos. La RMA valorizada tanto esta vertiente que ya han salido de la Universidad de Defensa Nacional, en Washington, los primeros I-Warriors o guerreros de la Información cuya meta ideal sería conseguir ad eternum, en cada nuevo escenario de crisis, lo sucedido durante la Guerra del Golfo cuando los Estados Unidos impusieron unas reglas, tanto a los periodistas como a los medios a los que representaban, que hicieron de la necesidad virtud y de la mentira verdad en múltiples ocasiones. Se aplicaba así, junto a un black informativo casi total ya experimentado por la primera ministra británica, Tahtcher, durante la Guerra de Malvinas, la novedosa política de cero muertos que se refiere, en la operación a muertos propios y en lo periodístico todos los muertos, incluyendo los ajenos ya que estos últimos también se ha descubierto que tienen un impacto negativo en la opinión pública. Y es que -tal como doctrina de los I-Warriors- hay la impresión de que vencemos mediante ciberguerras lúdicas en las que los B-52 y sus alfombras de bombas se han convertido en una abstracción vi tual. Muy asociados a esta entelequia se encuentran recursos tales como las armas no letales y, todavía más ambiciosas, las nuevas teorías como la de las no guerras. Las primeras tienden a evitar esos derramamientos de sangre que tan mal caen a los lectores y a los telespectadores, y las segundas, a recortar las peores aristas de los enfrentamientos dejando de emplear en los mismos, cuando es posible, útiles de batalla sobredimensionados. Lo que sucede es que las armas no letales fueron utilizadas por el Us Armyen Somalia fracasando y parece que todavia brillan por su ausencia las no guerras a menos que se quiera calificar asá a la tan atípica que tuvo lugar contra la ex-Yugoslavia. 


Tropezón en los Balcanes

Lo que sucede es que en este último escenario, y contrariamente a lo ocurrido en el Golfo o, antes, en las Malvinas, en Granada y en Panamá, la gente acabó sabiendo mucho más de lo que los I-Worriors deseaban. Y es que muchas cosas habían cambiado comenzando por una sustancial: ya no se trataba de combatir en un archipiéalago remotísimo, como el malvino, ni de una pequeña isla prácticamente desconocida, como Granada, o de un lugar de dificil acceso al ser poco más que un canal y las ciudades vinculadas al mismo, como Panamá. Ahora el teatro de operaciones estaba muy cerca de países como Italia, Austria, Grecia, Rumania y Hungría lo que permitió ver y atender el conflicto como no hubiera ocurrido si, al igual que el que asoló a Iraq, transcurre en un apartado lugar de Asia. 

Otro factor desestabilizador vino dado por las afinidades ideológicas de Slobodan Milbsevic (un comunista reconvertido) con políticos, partidos y corrientes de opinión algunos de tanto peso como para encontrarse representados en Gobiernos de la Unión Europea. Esto sin olvidar el apoyo que le prestaron al dirigente serbio, de forma abierta, Rusia, Bielorrusia y Ucrania o, taimadamente, Italia (cuyo primer ministro también era un comunista reconvertido) y Grecia. Las televisiones europeas, lo que hubiera resultado inconcebible en el caso iraquí,. proyectaron los clips elaborados por los propagandistas de Belgrado y poco a poco las imágenes que justificaban los bombardeos aliados e incluso que en los mismos se hiciese sangre, es decir, la expulsión de los albanokosovares, fueron sustituidas por las de los daños tanto humanos como materiales infringidos -siempre a personas y bienes civiles- por los aviones y misiles de crucero de la OTAN. 

Como consecuencia de esa inesperada situación los portavoces de la Alianza aparecieron ante los ojos y oídos del mundo entero enredados en un mar de explicaciones donde por su nerviosismo y torpeza, muchas veces convertían en peor lo malo. Ni tan siquiera la CNN, tan fiel aliada del Pentágono y del Departamento de Estado durante la Guerra del Golfo, arrimó, esta vez el hombro. Ted Turner, fundador de la cadena, saltó a la arena política en plena desintonía con la línea oficial afirmando: "Creo que deberíamos concluir (la guerra) de la mejor forma negociada posible y entregarle el caso a las Naciones Unidas, que es donde debió estar desde el principio. Retirémonos antes de que hagamos ás daño." Respecto al error que supuso bombardear la embajada china en Belgrado, dijo ávidamente: "Puedo asegurarles que si los hombres de la CIA hubiesen telefoneado a la CNN -y una comunicación urbana habría bastado ya que ambos nos encontramos en Washington-, podríamos haberles proporcionado sin dificultad las coordenadas de la embajada china. E incluso criticó el ataque contra la sede de la televisión yugoslava y no, tan sólo, contra su centro emisor lo que produjo víctimas entre el personal sin eliminarla de las ondas. 

Todo ello no quiere decir que Ted Turner se haya convertido repentinamente en pacifista sino que ese episodio bélico comprometió sus esperanzas de asentarse en Rusia y, sobre todo, en China de lo que, de ir bien las cosas, se deducirían para su cuenta de resultados millones de dólares en beneficios. Una vez más la implacable lógica del capitalismo pero, para los I-Warriors, una dificultad añadida para llegar a la sociedad -la propia y la ajena- con sus mensajes. 


Una habilidad como mínimo centenaria

Aunque, como se ha dicho al principio, las Fuerzas Armadas norteamericanas visten de largo, dentro de su iniciativa RMA, el tema de los ahora denominados guerreros de la Información estos cuentan, por lo que hace a los Estados Unidos, por lo menos con un siglo de historia puesto que debutaron, y con un considerable éxito por cierto, durante la guerra contra España en 1898 (ver Apendice l). 

Con los años la doctrina y la técnica se fue sofisticando para sublimarse, de lo cual no existen dudas, con motivo de las operaciones Escudo del Desierto/Tormenta del Desierto, contra Iraq. A lo largo de aquel triste episodio la opinión pública mundial fue reiteradamente manipulada e incluso abiertamente engañada como, no mucho después, denunciarían, en los propios Estados Unidos, algunos de los periodistas involucrados en los hechos. Trascendió, por ejemplo, que el iraquí no era, ni de lejos, el cuarto Ejército del mundo como lo demostraba el análisis de sus materiales y efectivos y, por supuesto, su guerra de veinte años contra los rebeldes kurdos que sólo concluyó cuando el Sha Reza Palhevi les expulsó de su santuario irani. También los más de ocho años de guerra contra el Irán de los ayatollahs al que no pudo vencer pese a haber sido descabezado el Ejército de este último país y tener buena parte de sus cuadros de mando -a todos los niveles- fusilados, encarcelados o enviados a su casa. 

Hubo otra sucesión inacabable de falsedades como el caso de los bebés sacados de sus incubadoras, en una maternidad de Kuwait, según el melodramático testimonio de una joven enfermera que pudo escapar y que, como luego se sabría, ni era enfermera ni se encontraba en ese país cuando lo ocuparon las tropas iraquíes tratándose de la hija del embajador kuwaití en Washington y habiendo preparado la historia una agencia de relaciones públicas norteamericana. Incluso los patéticos pájaros embadurnados de petróleo después de que los iraquíes hubiesen dinamitado los pozos procedían de filmaciones con ocasión de vertidos en lugares muy lejanos del Golfo. Nunca, en efecto, habían vivido en parajes del Cercano Oriente. 

Pero el mayor triunfo lo consiguieron al lograr que prácticamente todos los periodistas del mundo, siguiendo así la pauta marcada por Washington, le quitasen al presidente iraquí su apellido quedándose tan sólo en Saddam. Algo sin precedente en la historia y que increíblemente todavía se mantiene. Este seguidismo debe de haberse interpretado en los Estados Unidos como una de las grandes pruebas de su poderio mundial cuando, algo tan sorprendente como retorcido, fue asumido por una tan inmensa como bovina mayoría. Claro que sin poder evitar que otros, cuando escuchamos decir Saddam, nos imaginemos a quien tal hace rindiendo pleitesía, genuflexo como la célebre becaria ante el presidente de los Estados Unidos y en la misma función. 


Los Persuadidores

Lo que la RMA ha estructurado al parecer, ya que las noticias al respecto no son demasiado concluyentes, es un modo de intervenir en apoyo de las propias posiciones -en crisis muy serias o en guerras- utilizando, puestas al día, las citadas técnicas y tácticas centenarias en materia de intoxicación mediática. Se trataria de los manipuladores o, por decirlo mas suavemente, de los persuadidores que, ellos sí, cuentan con una abundante literatura en las publicaciones militares norteamericanas aunque estudiándolos como enemigos. 

Basta volver del revés lo que sobre esa vertiente se escribe y sustituir "ellos hacen" por "hacemos nosotros" para encontrarnos al cabo de la calle sobre las misiones atribuídas a los I-Warrios. Podría servirnos de referencia, a estos efectos, el trabajo que bajo el título "La Edad de los nuevos Persuadidores" publicó en el número de Julio-Agosto de 1997, el teniente coronel del US Army (R) Timothy L. Thomas. En él se decía, lo que no deja de ser llamativo, que el término manipulación no aparece ni en el Diccionario de Términos del Departamento de Defensa ni en el Manual de Campaña del Ejército 33-1, Operaciones Psicológicas (tampoco la voz amenaza). Y, claro, el de persuadidor menos aunque el autor, que los ve como enemigo y no plantea ni por un instante su presencia en el campo propio, salva ese vacío diciendo que quienes practican tales artes puede ser expertos en computación, especialistas en animación o falsificación alineados con criminales y terroristas, mensajes de ordenador especialmente programados, periodistas propensos a interpretas en vez de informar y multiples perosnas y entidades más (2). 

Es significativo que el teniente coronel Thomas aluda, en otro lugar de su trabajo, a la "capacidad de un técnico para producir imágenes alteradas y magia cinemática con lo que ver para creer ya no tiene al caso. La población enganaña en el pasado por fotografías manipuladas, ahora puede ser fácilmente embaucada por imágenes falsas pero bien presentadas, inclusive del campo de batalla, especialmente, si el empleo de hologramas llega a constituir una de las herramientas de las unidades de operaciones psicológicas".

Evidentemente el autor no lo sabe -y si lo supiera tal vez no lo diría- pero se está refiriendo a algo que tuvo lugar hace ya más de cien años cuando el gentío que llenaba las incipientes salas de proyecciones norteamericanas prorrumpía en aplausos y gritos de alegría al ver como los buques de la armada española eran destruídos por los de las barras y las estrellas. Unas batallas que, con modelos de cartón y un poco de humo de cigarros puros se habia escenificado... en una bañera (3). El autor, que menciona como lo que el llama trucos de manipulación los informativos y los psicológicos (ver apéndice II), añade un tercero, los técnicos. Y aquí habla de una de las manipulaciones más extrañas y sin embargo exitosa, basada en un truco técnico que pudo haber involucrado a los Estados Unidos durante la presencia de Ronald Reagan. Se refiere al derribo, por los soviéticos, de un avión de lineas aereas de Corea del Sur y sobre lo cual Alvin Snyder, un alto personaje de la televisión estadounidense de la época, rodó un documental que fue exibido en las Naciones Unidas y difundido a numerosos países a lo largo y ancho del mundo.

El impacto emocional del hecho en sí y, por supuesto, la inteligente versión dada por Snyder supusieron una condena a la URSS en las propias Naciones Unidas y en la casi totalidad del planeta al presentar aquella acción como gratuita e inhumana. Sin embargo, pasado el tiempo, Alvin Snyder dijo que los materiales técnicos -absolutamente fiables, en principio- que le fueron suministrados para confeccionar su documental estaban manipulados y que la intención fue contrarrestar la campaña de paz que el Kremlin llevaba a cabo en esos momentos para disuadir a los estados miembros de la OTAN y no permitieran que los Estados Unidos empleasen armas nucleares avanzadas en su suelo. El propip Snyder escribió: "Es posible que la tecnología pueda generar una especie de desinformación más insidiosa que cualquier otra que haya existido hasta el presente.

El fenómeno que reemplace el fenómeno de desinformación prevaleciente en la década de los 80 (que es cuando tuvo lugar el trágico vuelo 007 de KAL), hará que este parezca ingenuo el día en el que ambos se comparen, y la prensa tendrá que adoptar una actitud más vigilante que nunca" (ver apéndice III). Pero, en este orden de cosas, ese incidente no es el más siniestro escrito en la citada década de los manipuladores. Fue lamentable y llevó a la muerte a un par de centenares de personas acerando, aúm más de lo que ya estaba, las aristas de la guerra fría. Pero quienes mejoraron con larguesa tales resultados fueron los que sacándose de la manga una matanza que nunca había tenido lugar, la de Timisoara, engañaron en 1989 a todo el pueblo rumano y a la opinión publica internacional desencadenando una revolución que produjo miles de víctimas y que dió por tierra el férreo régimen comunista encabezado por Ceausesco (ver Apendice IV). 


Posibilidades Infinitas

Los avances incorporados en los últimos tiempos al ámbito de la comunicación como los teléfonos móviles, las imágenes televisivas trasmitidas vía satélite, los fax portátiles e internet acrecientan, como nunca sucediera antes, los riesgos de manipulación. De ahí que, siempre según los escasos datos filtrados al respecto, una de las tareas de la rama más técnica de los I-Warriors puede consistir en atacar directamente -mediante recursos de guerra electrónica y pulsos electromagnéticos- esos canales. Y, obviamente, pueden verse afectados por ofensivas o contraofensivas enemigas en el mismo campo. 

Un artículo aparecido en la revista "Federal Computer Week" denunció que los ordenadores y redes de comunicación son vulnerables a ataques cuyas consecuencias tal vez perduren luego durante años. A este respecto la Junta de Ciencias de la Defensa norteamericana calificó la amenaza de un ataque de medios de guerra de información como significativa, agrengando que las vulnerabilidades de la nación son numerosas y las contramedidas extremadamente limitadas. Pero existe la posibilidad de llegar más lejos como, por ejemplo, introduciendo virus en las pantallas de determinadas computadoras que afecten físicamente a sus operadores (personas muy especializadas y no fácilmente reemplazables) hasta causarles graves daños mentales y/o físicos e incluso la muerte. Según un informe presentado por un científico ruso del Instituto Técnico Baumann en el curso de una conferencia celebrada en Washington con la guerra de información como tema monográfico, la URSS generó el virus informático 666 responsable del fallecimiento de más de medio centenar de personas. 

Una revelación muy llamativa pero los norteamericanos creen más bien que lo que escondía era empujarles a invertir mucho dinero y perder un tiempo precioso investigando en esa dirección cuando, propablemente, no hay nada de cierto. Ni más ni menos que el mismo tipo de embuste que ellos lograro, con éxito, encajarle a la entonces URSS y que hace que los rusos todavía sufran los efectos de las enormes sumas enterradas en sistemas innecesarios durante la guerra fría. Sin duda, estos van a ser recurrentes durante la primera parte del siglo XXI. Quien disponga de doctrina y medios para ellos procurará vencer en este frente, que no es ni mucho menos secundario. Los Gobiernos, y por presión de ellos los ejércitos ylas unidades y mandos específicos subordinados, manipularán hasta donde puedan. Aunque no nos engañemos, si fuera posible los responsables de proporcionar información simplemente la negarían. Y es que, como se sabe desde hace ya mucho, para los intereses propios la mejor información es aquella que simplemente no existe (ver apendice V). 

(1) En plena ofensiva contra la ex Yugoslavia la casi totalidad de los 42 países firmantes del tratado Eutalsat decidieron cortarle a la televisión serbia su acceso satelitario. 

(2) En apoyo de esa tesis el teniente coronel Thomas escribe "Un sondeo reciente (1996) indicó una creciente desconfianza del público norteamericano en los medios de comunicación. De acuerdo con un informe de la Associated Express una escasa mayoría opina que los medios de comunicación normalmente difunden información verídica, mientras que muchos creen que los periodistas son arrogantes y cínicos" 

(3) A este respecto podemos leer en el libro de Horacio Cagni "La Guerra Hispanoamericana y el inicio de la globalización" (Buenos Aires, 1999) "En 1896, se creó el cinematógrafo. La prensa amarilla norteamericana comprendió de inmediato las ventajas del enorme efecto comunicativo de las imágenes del cine; en 1898 se hicieron algunos cortos pretendidamente documentales, con la intención de teñir de patriotismo y heroísmo las campañas del Caribe y las Filipinas. El enemigo hispano fue presentado como desorganizado y cobarde, huyendo en tropel ante la atildada presencia de las fuerzas de la Unión. En un cuarto de baño neyorquino con siluetas de cartón movidas con hilos y un fondo de humo de tabaco se montó un engaño histórico simulando la batalla naval de Santiago de Cuba. Los verdaderos reporteros recogieron imágenes muy distintas de la auténtica guerra". 



Apéndice I

El éxito made in USA de 1898

Parece claro que resultará difícil , en el futuro, viendo lo sucedido en la oeración Fuerza Aliada contra la ex Yugoslavia, repetir el aplastante triunfo informativo que desde el punto de vista de Washington supusieron las operaciones Escudo del Desierto - Tormenta del Desierto, contra Iraq. Y, desde luego, el conseguido hace más de cien años cuando los Estados Unidos lanzaron su guerra de aniquilamiento contra España en Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Aquello como se dijo en la época, fue una "splendid little war", una espléndida pequeña guerra, en la que por vez primera la opinión pública -la norteamericana- fue obligada a tragarse -y lo hizo con entusiasmo- auténticas piedras de molino. Dos magnates de la prensa, ambos sin escrúpulos, demonizaron a los españoles y cuando se vio que la histeria bélica desatada en los Estados Unidos acabaría a cañonazos nadie hizo nada para ayudar a España ni para detener a los norteamericanos. Todos se atrincheraron en la indiferencia, y el primer ministro inglés, Lord Salisbury, incluso pronunció un discurso extendiéndole a España el acta de defunción (*). En cuanto a los choques armados materializaron, con casi un siglo de adelanto, la consigna cero muertos propios. Recordemos en en Cavite la escuadra del almirante Montojo sufrió 161 muertos y 193 heridos, lo que representa un porcentaje del 18% de bajas sobre el total de las fuerzas desplegadas. El enemigo solo hubo de lamentar un fallecido, por infarto, y nueve heridos tras explotar una caja de munición. En la escuadra del almirante Cervera, en Santiago, las pérdidas españolas ascendieron al 24% (323 muetos y 151 heridos). Los norteamericanos se limitaron a un muerto y un herido. Asi pues, tanto en el frente informativo como en el de combate aquella splendid little war fue un triunfo redondo. Tan redondo que incluso el obtenido en la Guerra del Golfo queda muy a la zaga. 

(*) Ramiro de Maeztu, en un artículo dedicado a ese discurso, resumió así su contenido: "Días atrás dijo Lord Salisbury, primer ministro ingles... que hay pueblos grandes, ricos, populosos, refinados, que en pocas horas pueden movilizar ejércitos inmensos, y pueblos agónicos, desprovistos de estadísticas capaces de velar eficazmente por su engrandamiento, pueblos del pasado, cuya razón de ser estriba en la Historia solamente, pueblos que se aferran con extraña tenacidad a la conservación de su territorio, a perder sus territorios en beneficio de los pueblos grandes" 



Apéndice II

Trucos Informativos - Trucos Psicológicos

Trucos Informativos 

1) Presentar una mentira o tergiversación como si se tratase de una información neutral. 

2) Explicar de manera parcial o subjetiva un tema 

3) Ocultar una información importante o demorar interesadamente su difusión 

4) Minimizar la información sobre un tema que puede ser perjudicial para el manipulador y al mismo tiempo resaltar con todo lujo de detalles otra que le beneficia 

5) Fragmentar la información de manera que beneficie a los intereses del manipulador 

6) Presentar como hechos confirmados simples rumores, especialmente aquellos que no pueden verificarse Difuminar una información sobrecargando al recpetor con detalles 

7) Incluir una cierta autocritica con el solo fin de dar una impresión de objetividad Atribuir una informacion manipulada a una fuente neutral en la cual confia el receptor 

8) Presentar como confidencial una información que en realidad no lo es Decir, no siendo verdad, que la información procede de fuentes fiables 

9) Recurrir a calumnias para enervar la opinión del receptor 


Trucos Psicológicos 

1) Citar la opinion de personalidades cuyo testimonio no puede comprobarse 

2) Hacer promesas que se sabe luego no se querrá y no se podrá cumplir 

3) Simular a los ojos del receptor una comunidade de valores e intereses con el informador que en realidad no existe. 

4) Desacriditar todas aquellas fuentes que pudieran influir en el receptor e interferir los objetivos del manipulador 

5) Estimular la vanidad del receptor mediante un uso inteligente de lisonjas y falso respeto. 



Apéndice III

El trágico vuelo 007 de Korean Airlines

Que Alvin Snyder, autor del famoso documental sobre el abatimiento por los sovieticos del Boeing 747 de la compañia KAL con 269 personas a bordo, tuviese que esperar largos años para denunciar que había sido engañado y que los materiales que le facilitó el gobierno norteamericano eran manipulados y falsos resulta, cuanto menos, sorprendente. Ese avión, en el curso de una operación de espionaje de altísimo nivel, penetró en una de las zonas más sensibles de la URSS -Sajalín y Kamtchaka- con objeto de explorar sus defensas antiaereas. 



Apéndice IV

Timisoara un ejemplo de libro

Fue una manipulación informativa la que dinamitó el régimen del rumano Nicolai Ceauceascu que, de no ser así habría sido mucho más difícil -y cruento- derribarlo. Pero la profunda emoción que unos hechos rematadamente falsos levantaron tanto en Rumania como en el extranjero supusieron la caída, a nivel cero, del crédito del dictador. Me estoy refiriendo, claro está, a lo ocurrido el 15 de diciembre de 1989 en la ciudad de Timisoara. Tras unos rudos choques entre manifestantes y la policía política, la Securitate, esta última abrió fuego causando casi un centenar de muertos. 

El suceso, en sí, ya era grave pero agudizó su dimensión cuando se dijo que los fallecidos superaban los 60.000 y que fueron enterrados en varias fosas ofreciendo, como prueba, imágenes de cuerpos provinentes de algunas de ellas y que presuntamente habían sido exhumados por el pueblo. Esas imágenes, reproducidas por todas las cadenas de televisión del mundo, tuvieron el efecto de una imparable bola de nieve que condujo a que el 21 de diciembre, en Bucarest, Ceausescu resultase abucheado por la multitud, que el 22 escapara en helicóptero y que el día de Navidad fuese juzgado y pasado por las armas junto a su esposa. Luego se supo la verdad: ni ejecusiones en masa ni fosas comunes y en cuanto a los cadáveres procedían de la morgue del Instituto Anatómico Forense de Timisoara donde acababan de ser sometidos a una autopsia, mientras que otros, fallecidos de muerte natural unos días antes, fueron simplemente desenterrados. Esta macabra operación la orquestada por el entorno del propio Ceaucescu (dos de cuyos hombres de confianza, Emil Constantinescu y el rumano-hispano Petre Roman, conseguirían hacerse con las riendas del estado), participando en la misma altos mandos de las fuerzas armadas e incluso de la Securitate que, librándose del Drácula de los Balcanes, le sobrevivieron en el poder).


Apéndice V

La mejor información... la que no se da

La manipulacion de las informaciones es un arte viejo que las nuevas técnicas surgidas en el mundo de las comunicaciones llevará a grados nunca vists antes de sofisticación. Pero quienes contemplan estas cosas desde el punto de vista de los efectos que las operaciones militares tienen en la opinión pública se preocupan no solo de las actividades que en ese sentido pueden desarrollar sus enemigos sino tambien de aquellas noticias que, respondiendo a la verdad y siendo incluso a la postre positivas, las gentes las captan e interpretan de tal modo que acaban por tener resultados nefastos para los intereses de su propio campo.Recordemos, por ejemplo, un famoso episodio de la guerra de Vietnam: la ofensiva del Tet, en 1968. 

Aquel gigantesco ataque multidireccional del Viet Cong y de los nordviednamientas fracasó. Tras pasarlo muy mal los norteamericanos y sudviednamitas lograron imponerse haciendo que los comunistas se replegaran dejando tras de sí decenas de miles de muertos. Sin embargo, lo que la opinión pública vió, en los Estados Unidos, fue que sus soldados estuvieron tan contra las cuerdas que casi llegaron a perder la embajada norteamericana en Saigón, que fue parcialmente ocupada, y que esa batalla podría repetirse, quien sabe si con adverso resultado final, el día menos pensado.Cuando algún tiempo más tarde la entonces muy difundidad revista "Life" insertó varias páginas con las fotografía tamaño carnet y los datos básicos de los últimos caídos estadounidienses en tierras vietnamitas -medio centenar- el mazazo fue demoledor. 

La ciudadanía no quiso asumir que la ofensiva del Tet -en términos militares- había sido quebrada, y que aquellos muertos eran el precio a pagar del compromiso asumido por los Estados Unidos en el sudeste asiático. Así que al Ejecutivo no le quedó más remedio que tirar la toalla. En octubre de 1973 sirios y egipcios atacaron por sorpresa a Israel; justo lo que el estado hebreo les había hecho a ellos en 1967. Para asombro de propios y extraños que consideraban inamovible el mito de la invencibilidad de los israelíes, los judíos perdieron gran parte de la meseta del Golán y la península del Sinaí ncluyendo, en esta última, la formidable linea Bar Lev. 

Luego a costa de vaciarse los depósitos de armas y equipos norteamericanos en Europa y de amenazar Washington con recurrir a las armas nucleares si los árabes invadían el estado hebreo, las tornas cambiaron. El ejercito israelí recuperó el terreno perdido en el Golán, todo el Sinaí, y además, avanzó por la parte occidental del canal para detenerse en el Km 101 de la carretera Suez-El Cairo. No cabe duda que esta nueva contienda, bautizada como en Ramadán o del Yom Kippur, la ganó Tel Aviv pero los israelíes no olvidaron las caras de preocupación del general Dayán, el vencedor de 1967, y de los otros altos mandos en los instantes cruciales de la ofensiva enemiga, ni las imágenes de tanques judíos destruídos o abandonados intactos por sus tripulaciones, que se dieron a la fuga, o las de sus aviones convertidos en bolas de fuego víctimas de un arma hasta entonces casi desconocida, los misiles portátiles tierra-aire, etc. 

El resultado fue la paz subsiguiente con Egipto y lo inimaginable, la devolución del Sinaí a los cairotas. Una vez más, los hechos, contados en clave de verdad, hablan de victoria final pero la interpretación de las gentes fue muy otra y obligó a asumir claudicaciones que ni los militares ni los políticos deseaban. De ahí, que a la vista de estos y de otros casos, sean bastantes los que, el las alturas, preferirían que las informaciones de tipo bélico se den restringidas al máximo o, simplemente, que no aparezcan.

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Si Usted desea ampliar la información seobre este tema recomendamos ver las investigaciones realizadas por SEPRIN (Servicio Privado de Informaciones) en las siguientes direcciones: 

Windows lo espía en http://www.seprin.com/perturba_echelon.htm/ y en

http://www.seprin.com/MICROSOF_ESPIA.htm

NIPC-FBI en http://www.seprin.com/NIPC/nipc.htm

Sistema ECHELON en http://www.seprin.com/ESPECIAL/ECHELON%20ABRIL%201999.htm y en

http://www.seprin.com/echelon.htm

http://www.seprin.com/informes/stoa-atpc.htm

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